Día 4 – Atuntaqui – Otavalo – Atuntaqui.

jueves, 13 de agosto de 2009


Hoy nos hemos levantado temprano para aprovechar bien el día.

Desayunamos enérgicamente gracias a un delicioso “Desayuno Americano”, esto es café, jugo, huevos revueltos, piña y bollería. Habíamos quedado a las 9 con Antonio, un conductor del Cantón de Antonio Ante, el cual nos acompañaría durante todo el día.

Primeramente nos llevó de Atuntaqui a Otavalo por una carretera secundaria que transcurría cerca del volcán Imbabura. Como podréis pensar, las vistas eran... espectaculares!! Durante el trayecto íbamos hablando de los Cuy, que es una comida típica de aquí, pero que no son nada más que... cobayas. En ese momento Antonio nos ofreció pasarnos por su casa para que nos enseñase los cuy que él cría para la alimentación de su familia. Allí conocimos a su simpática y agradable mujer la cual le proponía que nos llevase a un sitio y a otro para que no nos dejásemos nada sin ver.

Seguimos con dirección a Otavalo pero antes de la llegada, pasamos por una comunidad que estaba repleta de carteles en los que se repetía la palabra Yachac y que según Antonio eran brujos y adivinos que ofrecían sus servicios. En esa misma comunidad, nos paró en una casa en la que la familia se dedicaba a fabricar sombreros de diferentes tipos y colores.




Después de esto llegamos a Otavalo. Nos adentramos en la Feria de la Artesanía, la cual al principio nos parecía pequeña pero... nada más lejos de la realidad. Es enorme y evidentemente no vimos todo, pero sí una gran parte. Había todo tipo de productos artesanales como collares, pendientes, mucha bisutería, ponchos, tallas en madera y piedra, mantas, manteles, adornos, gorras, sombreros, camisas y camisetas, etc. todo esto hecho por
las diferentes comunidades y poblados ecuatorianos. Os podéis imaginar las Marías en este mercadillo, no??


[Chiste malo ON]
Tienes más peligro que una mujer en un mercadillo de bisutería. jejeje!!
[Chiste malo OFF]

El caso es que Antonio muy amablemente nos iba guiando por las diferentes calles por las que estaba distribuido el mercadillo. De este mercadillo sacamos 3 cosas claras:


Que los productos artesanales ecuatorianos son muy bonitos.
Que nos trajimos muchas cosas para regalos y demás compromisos.
Y que... María Jesús compra el mismo producto pero más barato que María Mendigutía y que yo, jajaja!!

Este último punto tiene su explicación, y es que María Jesús, se curtió perfectamente en el arte del regateo. Vamos era... espectacular de la manera que regateaba en los puestos. Que había un chal, ellos pedían 20, ella les daba 12 y finalmente lo compraba por 14. Vamos, que compraba unos $ 2 más barato que nosotros.

Después de gastarnos bastante plata en le mercadillo nos fuimos a comer a un restaurante llamado “El Indio”. Comimos bastante bien por $ 3.70 cada uno. Una vez que acabamos de comer, Antonio nos llevó de regreso a la Hostería Natabuela para descansar un rato y volver a la Feria Textil de Atuntaqui.

A eso de la 9 salimos con dirección a Atuntaqui. Nos llevó un taxi hasta allí. Compramos la entrada de la Feria. Lo primero que me sorprendió fueron los enormes carteles que había en la entrada en los cuales ponía:

SE PROHÍBE LA ENTRADA A PERSONAS ENFERMAS CON SÍNTOMAS DE GRIPE.

Una vez que nos marcaron la entrada, había un chico que nos rociaba las manos con alcohol para desinfectarnos.

Esta feria se hace en el colegio público de Atuntaqui, en el que se designan las aulas para las diferentes tiendas o empresas que ofrecen sus productos. Nos recorrimos toda la feria, pero no había nada que nos agradase tanto como para comprarlo. En el patio del colegio estaba instalado el escenario principal de la feria en el cual había conciertos de grupos de esta parte de Ecuador. Había un puesto que vendía la riquísima cerveza Club, pero... era de tamaño descomunal... botellas de casi 1 litro. Entre la sed que teníamos y lo buena que está la cerveza, nos tomamos 3 cervezas cada uno.

Hubo una cosa que hicimos y que no me gustó mucho, que fue comer... pizza en Ecuador, no por que no me gustase, sino porque venir a Ecuador y comer pizza... pero qué buena que estaba , ingerir algo de comida normal como decía María Jesús. No nos bastó con una porción, sino que fuimos a por otra y descubrimos un puestecito que hacía hamburguesas, así que María Jesús siguió con la pizza y María Mendigutía y yo nos decidimos por la hamburguesa, la cual nos supo a gloria.

Bien es cierto que no nos aconsejaron comer comida a pie de calle, pero que queréis que os diga, no nos pudimos aguantar a hacerlo.

Así que después de tomar cerveza, comer pizza y hamburguesa, bailar algo de salsa y... hablar con el cantante de la orquesta que tocó en la cena de ayer, nos fuimos a descansar.

Mañana cogeremos un bus con destino a Quito.

Ya os contaré.


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1 comentarios:

Mari Angeles dijo...

Compañero!...que bien te habrás sentido siendo MARIA por un momento o un ratote.. ya sabes aunque sea con la escusa de traernos algo de recuerdo a las marias que has dejao aquí!. jaaaaa cuidate mucho!.

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Muchas gracias por participar en el blog.
Espero que vuelvas pronto.